Fusilamiento del primer objetor por razones religiosas en España

Resumen

Antonio Gargallo Mejía es el primer caso del que se tiene constancia de un testigo de Jehová en España que objetó hacer el servicio militar por razones religiosas y el primero en ser ejecutado por dicha razón.

Lugares

Canfranc, Cementerio de Jaca

Fecha

18 de agosto de 1936

Tipo de violencia

violencia física, fusilamiento

Insitución/Agente

ejército sublevado

Víctimas

Antonio Gargallo Mejía (Madrid, 14/5/1918-Jaca, 18/8/1937)

Contexto

La Guerra civil española tuvo una importante dimensión religiosa. La naturaleza laica del proyecto republicano había generado una dura oposición dentro del catolicismo español desde 1931. Además, con muy escasas excepciones, ningún eclesiástico se pronunció a favor del nuevo orden republicano y, cuando se pronunciaron en materia política, adoptaron posiciones conservadoras y antiliberales. Este posicionamiento político explica en parte que fueran uno de los colectivos señalados durante el proceso revolucionario que se desencadenó el golpe de Estado de 1936. Se calcula que 6.832 miembros del clero católico fueron ejecutados, la mayor parte de ellos durante el verano de 1936. Multitud de bienes muebles e inmuebles vinculados con el catolicismo fueron destruidos y el culto se vio prácticamente suspendido durante toda la guerra a pesar de los intentos por restaurarlo desde 1937. La violencia contra el clero no sólo se dio en el bando republicano, sino que también encontramos ejemplos de eclesiásticos que fueron encarcelados y/o ejecutados por su compromiso social y republicano o por su vinculación con el nacionalismo catalán y vasco. 

La experiencia de los protestantes en la Guerra civil fue bastante diferente. En 1936 existían unos 20.000 evangélicos/as en toda España, con unos 200 centros de culto, algunos centros docentes de diferentes niveles y dos hospitales. Las comunidades protestantes habían visto con esperanza la proclamación de la Segunda República y la ruptura del principio confesional católico. Con el golpe de Estado, su situación en el lado republicano fue mucho más benigna, aunque su culto se viera perturbado, no sufrieron la violencia anticlerical. 

En el bando sublevado, la situación fue diferente ya que, para las nuevas autoridades, el protestantismo estaba asociado con el republicanismo y el socialismo. Esta asociación tenía una base real ya que su acción evangelizadora se había dedicado fundamentalmente a los sectores populares y se habían distanciado de todas las opciones políticas conservadoras que mantenían una definición confesional de la nación. La restauración del Concordato con la Dictadura dejó al protestantismo en una situación paralegal. No podía existir ningún credo que no fuera católico. Por orden de las nuevas autoridades franquistas, los protestantes fueron depurados de sus trabajos y los templos, colegios e instituciones benéficas cerrados.

Por su parte, la situación de los testigos de Jehová fue particularmente difícil en un contexto de guerra dada su oposición al servicio militar. Este sería el caso de Antonio Gargallo Mejía fusilado con tan sólo 19 años por no querer tomar las armas. Gargallo descubrió a los testigos de Jehová en Jaca en 1934 y se bautizó en mayo de 1936 en el Ebro con otros dos jóvenes, Nemesio Orús y José Romanos. En agosto de 1937 fue llamado a filas por el bando sublevado. Se presentó en el cuartel y, aunque se puso el uniforme, trató de explicar que no podía empuñar las armas por razones religiosas. Desertó y trató de fugarse a Francia, siendo detenido en un puesto fronterizo de Canfranc por un guarda forestal, trasladado al cuartel de Jaca, fusilado y enterrado en una fosa común del cementerio de dicha localidad. En su carta de despedida para su madre y hermana, Gargallo escribía:

Hace días que no sabéis nada de mí, pero he aquí la causa. Hace 2 o 3 día dije en el cuartel que no podía coger las armas y me amenazaron y entonces deserté. No me despedí de vosotras porque se dice que fusilan a las familias de los desertores […] Me han detenido y sin oírme siguiera me han condenado a muerte y esta noche dejo de vivir en la tierra. No te aflijas ni llores porque te he desobedecido, pero he obedecido a Dios […] Tu eres muy católica pero no tienes tanta fe como yo. Tú ves ahora las injusticias que se hacen en el mundo.

Memoria de dicha violencia

Tras años de olvido, en 2006, su figura fue recuperada por Aníbal Matos director apoderado para España del Círculo Europeo de Antiguos Deportados e Internados Testigos de Jehová. Su nombre fue incluido en el monumento en memoria de los 417 jacetanos fusilados entre 1936 y 1942 que se inauguró el 10 de abril de 2010 en la parte nueva del cementerio municipal de Jaca.

El suceso tuvo eco tanto en la prensa local (El Cruzado Aragonés, periódico católico de Barbastro), como en la regional (El Noticiero, Heraldo de Aragón) e incluso en la nacional (v.g. El Debate, ABC, etc.). Fue también motivo de debate en el Congreso, donde intervino el canónigo Santiago Guallar como diputado por Zaragoza de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA). Con el tiempo, sin embargo, el asalto quedó diluido y su memoria superada por la intensa violencia anticlerical que sufrió la diócesis de Barbastro durante la Guerra Civil. Aunque menos recordado que otros episodios de violencia anticlerical, el asalto al seminario de Barbastro sigue siendo un símbolo de la confrontación entre identidad religiosa y poder laico en la Segunda República, que se sitúa en el marco más amplio del conflicto entre clericalismo y anticlericalismo en la historia contemporánea de España.

Bibliografía

Bautista Vilar, Juan, “La persecución religiosa en la zona nacionalista durante la Guerra Civil. El caso de los protestantes españoles”, en Homenaje al profesor Juan Torres Fontes, Murcia, Universidad de Murcia, 1987, pp. 1749-1762.

Bautista Vilar, Juan, “Los protestantes españoles ante la guerra civil (1936-1939)”, Cuenta y Razón 21 (1985), pp. 213-230.

Plaza-Navas, Miquel Àngel, Testigos de Jehová y objeción de conciencia al servicio militar en España (1936-1964). Parte II, CSIC – Institución Milá y Fontanals (IMF), 2023. https://doi.org/10.20350/digitalCSIC/15230

Velasco, Marta, Los otros mártires. Las religiones minoritarias en España desde la Segunda República a nuestros días, Barcelona, Akal, 2012

Autoría

Francisco Javier Ramón Solans (Universidad de Zaragoza)