El primer beato gitano, Ceferino Giménez Malla
Resumen
La ejecución por milicianos de Ceferino Giménez Malla en el verano de 1936 constituye un caso doblemente importante. En primer lugar, porque constituye un ejemplo de que la violencia anticlerical en la Guerra civil no se cebó sólo con el clero, sino que también afecto al laicado católico. En segundo lugar, Ceferino es la única persona de etnia gitana que ha sido beatificada por la Iglesia católica, convirtiéndose en un referente para dicho pueblo.
Lugares
Lugar de encarcelamiento: Convento de las Capuchinas de Barbastro.
Lugar de la muerte: Cementerio de Barbastro
Fecha
2 de agosto de 1936
Tipo de violencia
Física, ejecución
Insitución/Agente
Milicianos
Víctimas
Ceferino Giménez Malla, “el Pelé”
Contexto
La Guerra civil española tuvo una importante dimensión religiosa. La naturaleza laica del proyecto republicano había generado una dura oposición dentro del catolicismo español desde 1931. Además, con muy escasas excepciones, ningún eclesiástico se pronunció a favor del nuevo orden republicano y, cuando se pronunciaron en materia política, adoptaron posiciones conservadoras y antiliberales. Este posicionamiento político explica en parte que fueran uno de los colectivos señalados durante el proceso revolucionario que se desencadenó con el golpe de Estado de 1936. Se calcula que 6.832 miembros del clero católico fueron ejecutados, la mayor parte de ellos durante el verano de 1936. Multitud de bienes muebles e inmuebles vinculados con el catolicismo fueron destruidos y el culto se vio prácticamente suspendido durante toda la guerra a pesar de los intentos por restaurarlo desde 1937. La violencia contra el clero no sólo se dio en el bando republicano. Sin embargo, aunque también encontramos ejemplos de eclesiásticos que fueron encarcelados y/o ejecutados por su compromiso social y republicano o por su vinculación con el nacionalismo catalán y vasco en el bando franquista, lo cierto es que dicha violencia no alcanzó la magnitud de la violencia desatada contra la Iglesia católica en el verano de 1936.
La represión no sólo alcanzó al clero regular y secular, sino también a laicos católicos, que fueron perseguidos por sus creencias religiosas. Este es el caso de Ceferino Giménez Malla, “el Pelé” (Fraga, 24 de agosto de 1861-Barbastro, 2 de agosto de 1936). Ceferino era tratante de ganado en las feries de Aragón y Cataluña. Casado primero por el ritual gitano en 1874 con Teresa Giménez, el Pelé se convirtió al catolicismo y se casó por el ritual católico en 1912. Desde su conversión, el Pelé se integró en el asociacionismo católico local, entrando en diversas asociaciones caritativas y devocionales como la Conferencia de San Vicente de Paúl, los Jueves Eucarísticos, la Adoración nocturna y la Tercera orden franciscana.
Los detalles sobre las razones de su detención y el día de su ejecución no coinciden. Sin embargo, parece que el Pelé habría tratado de defender a un sacerdote que estaba siendo hostigado por milicianos. Otro elemento al que se suele hacer referencia es el hecho de que portaba un rosario con el que rezaba frecuentemente. Aunque desconocemos los detalles exactos, parece plausible que la exhibición de un signo devocional externo hubiera sido razón suficiente para haber sido procesado. El Pelé fue encerrado en el Convento de las capuchinas y fusilado en la primera quincena de agosto, probablemente el día 2.
Memoria de dicha violencia
Desde un primer momento, la memoria de la violencia anticlerical fue utilizada por las autoridades franquistas legitimar el golpe de Estado y la guerra como un sacrificio necesario para frenar la violencia política que sufrían los y las católicas en España. El asesinato de Ceferino Jiménez Malla fue recogido en la Causa General. Dentro de la Iglesia católica, la figura de Ceferino Giménez Malla ha servido para acercarse al pueblo gitano. En 1973, el claretiano Ángel María Fandos escribió una primera biografía con el subtítulo “Un gitano con madera de santo”. La causa de canonización fue impulsada por otro claretiano, Gabriel Campo Villegas, religioso, literato y autor de varias obras sobre los mártires de Barbastro. El 4 de mayo 1997 fue beatificado junto al obispo de Barbastro y también víctima de la violencia anticlerical de 1936, Florentino Asensio. El Pelé se convertiría en la primera persona de etnia gitana en subir a los altares. En la Iglesia de San Francisco de Barbastro se inauguró la primera capilla del mundo dedicada al beato con una talla del escultor Juan de Ávalos. En la actualidad se encuentra abierto su proceso de canonización.
Bibliografía
Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1409, Exp.1, fols. 94, 118 y 572
Campo Villegas, Gabriel, Ceferino Giménez Malla «El Pelé» el primer gitano mártir de la historia, Madrid, Edice, 1997.
Casanova Nuez, Esther “Guerra y Revolución, 1936-1938”, en Juan Carlos Ferré Castán (ed.), Barbastro 1833-1984, Barbastro : Ayuntamiento de Barbastro, 2003, pp. 247-272.
Delgado, Manuel, La ira sagrada: anticlericalismo, iconoclastia y antirritualismo en la España contemporánea, Barcelona, RBA libros, 2012
Fandos, Angel María, El “Pelé”. Un gitano con madera de santo, Barcelona, Secretariado Gitano, 1973.
Gil de Muro. Eduardo, Ay, gitano. Isna, calorro. Biografía de Ceferino Giménez Malla, mártir, Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 1998.
Salomón Chéliz, María Pilar, Anticlericalismo en Aragón. Protesta popular y movilización política (1900 -1939), Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2002, pp. 291-302
Autoría
Francisco Javier Ramón Solans (Universidad de Zaragoza)