La intransigencia religiosa con judíos y musulmanes (1242)
Resumen
Con este decreto de marzo de 1242, Jaime I pretendió reordenar las relaciones interétnicas y religiosas entre cristianos, judíos y musulmanes en la Corona de Aragón y, específicamente, en Zaragoza, donde se conserva una copia de este documento. En síntesis, el rey autorizó a los judíos y musulmanes a convertirse al cristianismo y les permitió conservar sus bienes, sin perjuicio para sus allegados. La constitución imponía un castigo a quienes insultasen a los conversos por bautizarse y, para fomentar la separación entre las comunidades locales de estas tres religiones, ordenaba que musulmanes y judíos debieran vestirse de manera diferente a los cristianos y vivir en barrios separados. Además, estableció que estuvieran obligados a asistir a las predicaciones religiosas que quisieran imponerles las autoridades eclesiásticas y los frailes predicadores o franciscanos. Podría parecer que se trata de una normativa que tiende hacia la "convivencia", pero, en realidad, consagra la segregación.
Transcripción
Noverint universi quod nos, Iacobus, Dei gratia rex Aragonum, Maioricarum et Valentie, comes Barchinone et Urgelli et dominus Montispesulani, per nos et omnes successores nostros, tam in Aragone quam in Cathalonia, Maioricis, Minoricis, Montispessulani quem regno Valentie ac universo dominio iurisdictione nostra, quam alicubi nos habemus vel in posterum nos et successori nostri, auxiliante Domino, habituri sumus, pro amore Domini nostri Jesu Christi et gloriose Matris sue et remedio anime nostre, in perpetuum statuimus quod quicumque iudeus vel sarracenus, Spiritus Sancti gratia, fidem voluerit accipere ortodoxam ac baptismum lavacrum salutaris, libere et absque ullius contradictione possit hoc facere, non obstante predecessorum nostrorum vel alicuius statuto prohibi idem vel pacto vel etiam super hoc obtenta consuetudine. Itaque quod propter hoc nichil de bonis suis mobilibus vel inmobilibus de se moventibus que prius habebat ammittat, inmo universe secure et libera habeat, teneat et possideat auctoritate nostra, salva legitima filiorum et iure proximorum conversi; ita videlicet quod, de bonis conversi, dicti filii seu proximi nihil, ipso vivente, sed post mortem eius, illud solum et nihil amplius petere valeant profidecessisset in iudaysmo vel paganismo petere rationabiliter potuisset, ut sicut tales divinam ex hoc gratiam promerentur sic et nostra quod Dei voluntatem et beneplacitum inmitari debemus optinere (sic) noscantur.
Statuimus in super in perpetuum et firmiter, sub pena peccuniaria arbitrio iudicis infligenda prohibemus, ne alicui de iudayssmo vel paganismo ad fidem nostram catholicam converso presumat aliquis cuiuscumque conditionis improperare conversionem suam, dicendo vel vocando eum renegat vel tornadiz vel consimilem verbum.
Volumus etiam et statuimus quod quandocumque archiepiscopus, episcopi vel fratres predicatores aut minores accesserint ad villas vel loca ubi sarraceni vel iudei moram fecerint, et verbum Dei dictis iudeis vel sarracenis proponere voluerint, ipsi ad vocationem ipsorum conveniant et pacienter audiant predicationem eorum; et officiales nostri, si gratis venire noluerint, eos ad hoc omni excusatione proposita compellant.
Item, statuimus quod iudei et sarraceni a christianis habitu distingantur et matrices vel mulieres alias vero teneant christianas; et sique christiane, iudeis vel sarracenis cohabitant, nisi infra duos menses a tempore publicationis istius constitutionis recesserint, quantacumque preniam fecerint nunquam tradantur ecclesie sepulture nisi de metropolitani licentia speciali.
Mandamus itaque vicariis, baiulis, curiis et nostris subditis et officialibus universis, presentibus et futuris, quod predicta omnia suprascripta ubique teneri et observari inviolabiliter faciant, si de nostri confidunt gratie et amore.
Datum Ilerde, IIIIº idus marcii, anno nativitatis Domini Mº CCº XLº IIº.
Sig+num Iacobi, Dei gratia regis Aragonum, Maioricarum et Valentie, comitis Basrchinone et Urgelli et domini Montispessulani.
Testes: P. comes Urgelli, G. de Montecathano, P. de Montecathano, R. de Lizana, Assallitus de Gudar.
Sig+num Guillelmi Scribe, qui, mandato domini regis, hoc scribi fecit, loco, die et anno prefixis.
Archivo de la Seo de Zaragoza, Cartulario pequeño, f. 172.
Traducción
Sepan todos que nos, Jaime, por la gracia de Dios rey de Aragón, Mallorca y Valencia, conde de Barcelona y Urgell y señor de Montpellier, por nos y por todos nuestros sucesores, tanto en Aragón como en Cataluña, Mallorca, Menorca, Montpellier y el reino de Valencia, así como todo el dominio de nuestra jurisdicción, el que tenemos ahora en cualquier parte o el que después, con el auxilio del Señor, nos y nuestros sucesores tendremos, por el amor de nuestro Señor Jesucristo y su gloriosa Madre y el remedio de nuestra alma, establecemos a perpetuidad que todo judío o sarraceno que, por la gracia del Espíritu Santo, quisiera recibir la fe ortodoxa y el baño salvador del bautismo, pueda hacerlo libremente y sin contradicción, no obstante la prohibición de nuestros predecesores o cualquier estatuto o pacto o incluso costumbre implantada sobre esto. De tal forma que por esto nada le sea arrebatado de sus bienes muebles o inmuebles de los que se mueven por sí mismos que tenía antes, salvo la legítima de los hijos y el derecho de los próximos del converso; de manera que, de los bienes del converso, los hijos o los parientes nada puedan demandarle, y solo puedan pedir razonablemente después de su muerte nada más que aquello le pertenecía en el judaísmo o paganismo, para que, de este modo, merezcan la gracia divina y sepan que obtienen la nuestra, ya que debemos imitar la voluntad de Dios y su beneplácito.
Además, establecemos a perpetuidad y firmemente, bajo una pena pecuniaria impuesta a arbitrio de los jueces, que nadie se atreva a insultar la conversión de aquel que se haya convertido del judaísmo o el paganismo a nuestra fe católica, diciéndole o llamándole renegat o tornadiz o cualquier otra palabra similar.
Queremos y estatuimos que cuando el arzobispo, obispos o frailes predicadores o menores lleguen a villas o lugares donde viven sarracenos o judíos y quisieran explicar la palabra de Dios a esos judíos o sarracenos, estos deban acudir a su llamada y escuchen pacientemente su predicación; y nuestros oficiales, si no quisieran venir de buena voluntad, les obliguen posponiendo cualquier otra obligación.
Además, estatuimos que judíos y sarracenos se distingan por sus vestidos de los cristianos y las casadas y otras mujeres se diferencien de las cristianas; y cuando cohabitan cristianos, judíos y sarracenos, que en el plazo de dos meses después de la publicación de esta constitución se separen, pero que por mucha prisa que se den, nunca extraigan las sepulturas de las iglesias sin licencia especial del metropolitano.
Mandamos también a nuestros veguers, bailes, curias y a nuestros súbditos y todos los oficiales, presentes y futuros, que todo lo que está escrito más arriba, lo hagan observar y tener en todas partes inviolablemente, si confían en nuestra gracia y amor.
Dado en Lérida, IIIIº idus de marzo, año de la natividad del Señor Mº CCº XLº IIº.
Signo de Jaime, por la gracia de Dios rey de Aragón, Mallorca y Valencia, conde de Barcelona y Urgell y señor de Montpellier.
Testigos, Pere, conde de Urgell, Guillem de Montcada, Pere de Montcada, Rodrigo de Lizana y Asalito de Gudar.
Signo de Guillem Escribá, que de mandato del señor rey, escribió esto en el lugar, día y año citados.
Autoría
Carlos Laliena Corbera (Universidad de Zaragoza)