Les osties de Osca
Resumen
En el otoño de 1377, corrió el rumor en la comarca de Huesca que habían sido robadas cinco hostias de la iglesia de Tardienta. Se acusó a Ramón Raffart, un ladronzuelo que, sometido a tormento declaró que las había vendido a unos judíos de Huesca. A pesar de la inverosimilitud de la confesión, Haim Andalet, Jaffuda y Manasem Abinbez fueron acusados a su vez. Haim Andalet consiguió huir, pero Jaffuda y Manasem fueron atormentados hasta que confesaron y acusaron a otros correligionarios de haberlas profanado. El infante Juan, gobernador de Aragón, e hijo de Pedro IV el Ceremonioso, activó el proceso y condenó al cristiano a ser descuartizado y a los dos judíos a ser quemados pocos días antes del 7 de diciembre de ese año. La persecución prosiguió contra otros judíos oscenses desde Zaragoza, hasta que intervino Pedro IV que consiguió que esta injusta investigación judicial cesase. Se trata de un ejemplo de la amenaza que pesaba sobre las comunidades hebreas en la Baja Edad Media por el auge de la intransigencia religiosa.
Transcripción
Molt alt príncep et poderós senyor, pare et senyor meu molt car.
Ja per altres letres he scrit a la vostra senyoria del fet qui s’és sdevengut en Osca d’aquelles hòsties consegrades que són stades furtades et venudes a alscuns juheus. On, senyor, con lo crestià qui aquelles havia furtades et venudes hagués confessat lo crim et mostrats a mill los juheus a qui les havia venudes, haüda confessió dels dits juheus, qui lo dit fet atorgaren et confessaren, et encara nomenats per ells tres altres juheus els quals havien les dites hòsties liurades et donades, fent affront d’aquells dos jueus qui aquells altres tres juheus havien nomenats ab dos d’aquells tres, los quals jo fiu pendre et tench preses, com lo terç sia fuit et no l’haya pogut aconseguir, en lo qual affront los dits dos juheus primers tengueren fermament et ab gran front ells haver liurades aquelles hòsties a aquests que jo tinch ara presos. E en lur dit tota vegada perseverant, ans que partís d’Osca, jutgé aquells crestià et dos juheus, ço és, lo crestià a ésser squartarat et los juheus a ésser cremats, et axí de fet ho fiu exseguir. Et los altres dos juheus, senyor, me’n fiu venir ací en Seragoça on, senyor, huy haüt gran et solenpne consell, en lo qual són stats l’archabisbe de Seragoca, bisbe de Taracona, Justícia d’Aragó et tots los doctós et savis d’esta ciutat et de mon consell, mestres en Taulagia, nobles, cavallers et molts d’altres gents, he deliberat que a ells sien donats [en blanco] dies a dar et posar totes lus deffensions, si alcunes ne han, et axí, senyor, ho he fet, et si·n posen alcunes bones, que·ls sien reebudes. En altra manera, que per turments et segons que per justícia trobaré que fer se dehia, que y enant tant et tant longament fins que les dites òsties haya trobades o sàpia què se n’és fet. E faré, senyor, en aquest fet tal justícia que Déus primerament et vós, senyor, ne serets content.
Scrita en Ceragocca a XI dies de deembre en l’any de la nativitat de nostre Senyor MCCCLXXVII. Primogenitus.
Senyor, lo vostre humil primogenitus et cetera.
Archivo de la Corona de Aragón, Cancillería, reg. 1723, ff. 46r-46v.
Traducción
Muy alto príncipe y poderoso señor, padre y señor mío muy querido.
Ya por otras cartas he escrito a vuestra señoría del hecho que se ha producido en Huesca de aquellas hostias consagradas que habían sido hurtadas y vendidas a algunos judíos. Por lo que, señor, como el cristiano que había robado y vendido aquellas hubiera confesado el crimen y me hubiese mostrado los judíos a quienes las había vendido, habida confesión de los judíos, que concedieron y confesaron el hecho, y, todavía más, denunciados por ellos otros tres judíos a los cuales habían entregado y donado las hostias, haciendo un careo de los dos judíos que habían denunciado con dos de aquellos tres a quienes hice prenden y tengo presos, ya que el tercero ha huido y no he podido capturarlo, en ese careo, los dos judíos primeros sostuvieron firmemente y con gran fuerza que ellos habían entregado aquellas hostias a estos que yo tengo presos ahora. Y perseverando todas las veces en su afirmación, antes de que yo partiese de Huesca, juzgué al cristiano y a los dos judíos, esto es, al cristiano a ser descuartizado y a los judíos a ser quemados, y así lo hice cumplir. Y los otros dos judíos, señor, los hice venir aquí, a Zaragoza, donde, señor, he tenido un gran y solemne consejo en el cual han estado el arzobispo de Zaragoza, el obispo de Tarazona, el Justicia de Aragón y todos los doctos y sabios de esta ciudad y de mi consejo, maestros en Teología, nobles, caballeros y muchas otras gentes, y he deliberado que les sean dados [en blanco] días para dar y presentar todas sus defensas, si tienen algunas, y así lo he hecho, señor, y que si poseen algunos bienes, que les sean retenidos. En otro caso, mediante tormento y del modo que encontraré en justicia que se debe hacer, proseguiré el proceso tanto y tan largamente hasta que se encuentren las hostias o se sepa que se ha hecho de ellas. Y haré, señor, en este hecho tal justicia que primero Dios y después vos, señor, estaréis contento.
Escrita en Zaragoza, a XI días de diciembre en el año de la natividad de nuestro Señor MCCCLXXVII. El primogénito.
Señor, vuestro humilde primogénito et cetera.
Autoría
Carlos Laliena Corbera (Universidad de Zaragoza)