Masacre de la población de Codo
En la primavera de 1588, las tensiones socioeconómicas y el vacío de poder que atravesaba el reino de Aragón van a provocar un importante repunte de la conflictividad y la violencia. En la zona de la Ribera Baja del Ebro y el Campo de Belchite esta crítica coyuntura generó importantes choques violentos entre pastores trashumantes procedentes del Pirineo y los labradores cristianos nuevos de la zona, enfrentamiento que ha fue bautizado como la guerra entre montañeses y moriscos. El conflicto, inicialmente de naturaleza económica y consecuencia de la lucha por el espacio entre agricultores y ganaderos, acabó envuelto en un discurso milenarista cristiano por parte de los montañeses que trataba de justificar la violencia contra los moriscos. La espiral de violencia culminó con el asalto de una tropa compuesta por trescientos pastores y bandoleros contra la localidad de Codo el 4 de abril de 1588. Como consecuencia de este ataque, el pueblo fue saqueado, incendiado y destruido. Con todo, el conflictivo no terminaría con este suceso, produciéndose el 28 de abril la matanza de los moriscos de Pina de Ebro.