El asesinato de la Tía Casca
La Tía Casca es conocida por la tradición por ser una hechicera de Trasmoz. Se le acusó de emponzoñar cultivos y ganado, de lanzar males de ojo y de recitar oraciones del revés. Durante una persecución, en 1850, fue despeñada desde un risco próximo a su localidad natal, pese a que ella suplicó por su vida en múltiples ocasiones. El asesinato de la Tía Casca es un ejemplo de cómo la intolerancia dirigida contra las disidencias no eclesiásticas se canalizaba no sólo por la vía legal, sino también mediante la venganza popular. No hubo juicios ni condenas, sino una multitud enfurecida, probablemente amedrentada por la fuerza de lo desconocido.