El saqueo de Deza según el cronista Alvar García de Santa María
Resumen
Durante la guerra que enfrentó a las Coronas de Aragón y Castilla entre 1429 y 1430, Alfonso V de Aragón lideró una campaña dirigida a neutralizar las fortalezas castellanas situadas en la margen izquierda del alto Jalón. Como parte de su estrategia, el monarca ordenó capturar a todas las personas de religión islámica arraigadas en las poblaciones castellanas, que fueron posteriormente vendidas como esclavas. La aljama mudéjar de Deza fue una de las más castigadas, con sesenta y una víctimas documentadas, si bien la intervención de la reina María y de otras comunidades mudéjares facilitaron su redención.
García de Santa María, Alvar, Crónica de don Juan II de Castilla, por Alvar García de Santa María (1420-1434). Conclusión (1428 a 1434) (Biblioteca Nacional. G.6), Colección de documentos inéditos para la Historia de España, tomo C, s. l., R. Marco y Viñas, 1891, pp. 124-125.
De cómo la gente que el Rey mandó ir d la frontera non fue luego, por lo cual el Rey de Aragón hizo entrada en la frontera.
Dicho habemos cómo el Rey ordenó que cierta gente de armas estudiesen repartidos por ciertos lugares de la frontera de Aragón é de Navarra, é con cuáles capitanes; é como quier que el Rey les mandó á todos que luego fuesen sin detenimiento alguno, ellos ó los más de ellos fueron primeramente á sus casas, porque salían de una manera de guerra, é habían de aparejarse para estas fronteras más de cinco ó seis meses, que era otra manera; é aún muchos de ellos tenían que pues el Rey de Aragón enviara demandar salvoconducto para enviar sus Embajadores al Rey, que fasta que ellos viniesen é tornasen non faría otro movimiento, é non se fizo ansí, antes paresció después que por arte ficiera entender que quería enviar Embajadores por sosegar los de la frontera, é que él, á su salvo, entrase en ella á facer daño. É habido por el Rey de Aragón lengua é avisamiento que en Deza non estaba gente de armas ninguna, é que el castillo de ella estaba mal reparado de los muros é casas, é peor bastecido de gente é de armas, é de las cosas que menester eran, cuanto [blanco] días después que el Rey partiera de la frontera, trasnochó una noche desde Calatayud con fasta mil omes de armas é muchos omes de pie, é con algunas escalas é truenos é otros pertrechos para combatir é escalar lugares é muros. Envió adelante sus corredores por tomar cuantas personas en el camino fallasen, que fuesen ó viniesen, porque los de Deza, por quien lo había, non fuesen avisados, é fallaron en el camino [blanco] algunos u de los que andaban á sus labranzas é á otras cosas, é tomáronlos presos.
Estando los de Deza descuidados de gran cometimiento de los contrarios, el Rey de Aragón amanesció con su gente á las puertas de Deza, ó muy cerca; é tan fuerte é tan apresuradamente combatieron las puertas de la villa é aquella parte del muro donde eran, dellos poniendo fuego á ellos, é dellos por los quebrantar é derribar con varven, é dellos lanzando muchas saetas é truenos á las almenas porque ninguno non se asomase á ellas, que en muy poco espacio fueron quebrantadas la puertas, é entró la gente de armas. É los de la villa, como tan á deshora é á tal tiempo les viniese, non sabían qué facer de sí, nin eran buenos para tomar armas, que para cada uno de ellos desarmado había más de veinte armados. Non sabían al sino irse para el castillo, é por razón de acoger el Alcaide en el castillo á ellos, los contrarios hobieron lugar de más sin trabajo entrar, é entraron al castillo.
Algunas muertes ficieron en el lugar; pero pocas: mas cautivaron todos los vecinos del lugar, cristianos é moros, é robaron cuanto tenían, é quemaron é derribaron algunas casas, é después el Rey de Aragón mandó soltar los cristianos que se fuesen del lugar á otra parte, donde quisiesen, pero sin cosa alguna de lo suyo, é llevó todos los moros. Había en Deza [blanco] omes casados dellos.
Desta entrada tomó el Rey de Aragón el castillo de Bozmediano [blanco] por maldad del Alcaide que lo tenia, que lo vendió por dineros, é tomó otrosí (los castillos de Ciria é Borovia) [blanco] llegó á Seron, é anduvo por algunos otros lugares de tierra de Soria faciendo mucho daño, é hobo dende mucho pan; decíase que llevara de aquella tierra más de diez mil cargas de pan, trigo é cebada, é más otras cosas asaz del mueble de los vecinos de la tierra que robara; é después de cuatro ó cinco días que entrara volvióse á Calatayud.
Además de las alusiones contenidas en las crónicas citadas más arriba, algunas de las fuentes notariales que permiten documentar el cautiverio y/o la redención de los mudéjares afectados están editadas en la siguiente obra.
Gómez de Valenzuela, Manuel, Esclavos en Aragón (siglos xv a xvii), Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 2014, documentos 16, 17, 18, 20, 21, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 33, y 34.
Autoría
Mario Lafuente Gómez (Universidad de Zaragoza)