Barbastro, 1064
Resumen
En la primavera de 1064, un ejército franco compuesto por caballeros procedentes de Champaña, Normandía y Poitou, por una parte, y normandos del sur de Italia, por otro, asedió la ciudad musulmana de Barbastro situada en la Marca Superior de al-Andalus, que fue sometida a un brutal saqueo y sus habitantes reducidos a la esclavitud. A pesar de tratarse de una ciudad pequeña –para los estándares islámicos de la época–, su destrucción causó un enorme impacto tanto en la Europa feudal como en Al-Andalus y los abundantes testimonios de cronistas latinos y árabes confirman esta repercusión. El acontecimiento es en sí mismo muy importante, puesto que supone una excepcional expedición militar que coordinó a nobles de regiones diversas y muy lejanas de Barbastro, con un apoyo ideológico del papa Alejandro II, pero, además, ha adquirido un estatuto muy importante en la genealogía de las cruzadas que intentan trazar los historiadores desde los años 1930. ¿Fue esta campaña un ensayo de la primera cruzada, predicada por Urbano II en 1095?
De entre los múltiples testimonios disponibles, se ha escogido este fragmento de una breve crónica del norte de Francia por su extrema concisión y claridad.
Transcripción
Ex historicae Francicae fragmento
His temporibus, dux Aquitaniae Guillelmus et quidam alii optimates Galliarum, quisque de suo exciti loco, copiosum in Hispaniam conduxerunt exercitum, cuius ditissimam urbem Barbastam et quamplura capientes castella, maximamque ejusdem provinciae partem ferro et igni depopulantes, demum ad sua reversi sunt, multamque et variam supellectilem secum afferunt, multaque mancipia adducunt.
Recueil des Historiens des Gaules et de la France, tome onzième, Poitiers, 1876, p. 162.
Traducción
En aquel tiempo, Guillermo, duque de Aquitania, y otros grandes de la Galia, dejaron su país y dirigieron un inmenso ejército hacia Hispania. Tomaron la opulenta ciudad de Barbastro y varios castillos, despoblaron esta provincia a sangre y hierro y volvieron finalmente a su país, con un botín variado y abundante, además de muchos esclavos.
Autoría
Carlos Laliena Corbera (Universidad de Zaragoza)